lunes, 11 de agosto de 2014

Pida la palabra

 Personajes. Leyendo hace poco un viejo cómic me encontré una palabra que era famosa en las historietas

Imagen de manga./eltiempo.com

¡Cáspita!

Nunca la he oído en la vida real. Me refiero a “cáspita”, una insólita exclamación que solo pronunciaban la Pequeña Lulú, el Pato Donald, Daniel el Travieso y otros personajes así. ¿Por qué se usaba y por qué no se usa ya esta palabra?
Nicolás Bonilla Medellín.
Me llama la atención su carta, porque yo también recuerdo que los cómics y quizá algunas películas estaban pobladas de interjecciones tan curiosas como la que usted menciona, y “recórcholis” y “sniff, sniff”, por ejemplo. Esta última era una onomatopeya del sollozo y evidentemente proviene de los cómics en inglés, pues “sniff” significa en esa lengua inhalar, oler, aspirar aire por la nariz de manera ruidosa. “Recórcholis” aparece en el diccionario oficial del español como sinónimo de “córcholis” y esta como eufemismo de “caramba”. Que, agrego, es, a su turno, eufemismo de “carajo”. La historia de “cáspita” es más complicada. La registran el diccionario oficial y el de María Moliner como expresión de asombro, enfado o sorpresa. Su origen es, según el académico español Joaquín Calvo Sotelo, el término italiano “capperi”, que significa alcaparras. No pude encontrar si en algún momento los italianos emplearon dicho sustantivo como interjección, de la misma manera como en español se usa “cielos” o “naranjas”. Calvo Sotelo sugiere que esta clase de usos eran típicos de las comedias de los siglos XVIII y XIX. Lo cierto es que los dos diccionarios y el académico sostienen que es expresión en desuso. Sin embargo, estoy segura de que si uno se lo dice a la Pequeña Lulú, esta responderá “¡pamplinas!”.
Aunque el Moliner dice que es interjección que corresponde a un “elogio insincero o inoportuno”, está claro que en el mundo del cómic y en esferas parecidas se aplica más bien a algo que se desprecia por insignificante, sea un elogio o no. Más acertado, el diccionario oficial señala que se dice de una “cosa de poca entidad, fundamento o utilidad”. Una bobería, una tontería, una pendejada. Decir pamplinas, pues, equivale a decir boberías, tonterías, pendejadas... En su libro El por qué de los dichos, José María Iribarren destaca el origen botánico del término, que correspondió hace algunos siglos a la amapola, más tarde a la lenteja acuática y la hierba llamada “oreja de ratón”. Precisa que se trata de “una planta herbácea anual de las papaveráceas”, pero reconoce que más allá del sentido botánico designa a una cosa insignificante. Que es el sentido en que lo habría usado la Pequeña Lulú.

Reanudar y reiniciar

Durante la reciente Copa Mundo oí repetidamente por la radio que un partido suspendido por una falta o una lesión se reiniciaba. Pero siempre he pensado que no se reiniciaba sino que se reanudaba, porque no volvía a empezar sino que seguía después de una pausa. Dígame si estoy en lo cierto.
F. Romero G. Bogotá.
Por supuesto que sí. Reanudar, según el diccionario de las academias, significa “renovar o continuar el trato, estudio, trabajo, conferencia, etc.”. Lo cual puede aplicarse también a un partido de fútbol interrumpido. En cambio, dice la misma fuente, “reiniciar” es sinónimo de “recomenzar” y este verbo quiere decir “volver a comenzar”. Así las cosas, un juego que se ha detenido por alguna razón puede reanudarse. Pero solo se reiniciará si, por ejemplo, se anula por determinada causa y los dos equipos vuelven a enfrentarse desde el primer pitazo.
PERSONAJES
Nadine Gordimer, autora surafricana, Premio Nobel 1991.

Nadine Gordimer

La novelista y premio Nobel sudafricana, fallecida a los 90 años, puso su pluma al servicio de la lucha contra el apartheid, explorando a través de sus personajes la crueldad y la injusticia de la sociedad que la rodeaba. “Cuando se escribe, uno jamás está aislado de su sociedad ni del mundo”, decía esta anglófona, quien se negó siempre a irse de Sudáfrica, incluso en las horas más sombrías de la segregación racial. Pero “un autor debe tener cuidado en una situación conflictiva, en la que las opiniones son fuertes, para no terminar escribiendo propaganda”, añadía… Esta hija de inmigrantes judíos desarrolló una prosa a su imagen y semejanza: sobria, sútil y sin concesiones. Dejó 15 novelas, entre ellas La hija de Burger, La historia de mi hijo, Nadie que me acompañe y numerosos libros de cuentos (El abrazo del soldado, Algo a lo lejos), algunos de los cuales fueron prohibidos bajo el apartheid. Mediante retratos de una gran fineza psicológica, cuenta las ambigüedades de sus compatriotas. “Esta mujer es una artífice suprema, audaz, juvenil, alerta, memoriosa y profética del imperecedero arte de narrar. Esta mujer fue la abanderada de la lucha contra el infame apartheid en Sudáfrica”, dijo Carlos Fuentes (AFP).
Frida Kahlo, pintora mexicana.

Frida Kahlo

Se conmemoran natalicio y muerte de la pintora mexicana Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón. Coayacán, México, julio 6, 1907; ibídem julio 13, 1954. Padeció desde niña poliomielitis, que le generó postración e innumerables cirugías, sumándole un accidente de bus chocado por un tranvía donde quedó fracturada en su totalidad. Nació y murió artista, jamás disfrutó de su gloria porque su época de oro pictórica surgió después de los 60. Adelantada a su época por mostrar abiertamente su bisexualidad, le costó el rechazo social, a pesar de estar casada con el muralista mexicano Diego Rivera, situación ambigua que las gentes de su época nunca pudieron comprender, porque jugaba fútbol y practicaba boxeo como terapia de recuperación a causa de su enfermedad. Su obra pictórica traspasó fronteras, siendo la primera artista mexicana en colgar un cuadro en el Louvre en 1939.
Helena Manrique Romero. Bogotá